Por Keith B. Richburg
En las últimas semanas, las autoridades de China han intensificado sus esfuerzos para controlar los populares sitios de microblogging, espacios que se han convertido en una fuente alternativa de noticias en tiempo real para millones de ciudadanos chinos, lo que representa un desafío al control tradicional de la información que ejerce el Partido Comunista.
Periodistas, blogueros, analistas de medios, entre otros, han manifestado que estas acciones forman parte de la vigilancia cada vez más estricta del panorama mediático, sobre todo con miras al crucial Congreso del Partido Comunista del próximo año. Ahí se dará el cambio de liderazgo más radical que se ha visto en este país en la última década.
A pesar de que estas sustituciones de liderazgo son rutinariamente decididas tras bambalinas –y cuidadosamente coreografiadas para el público–, a menudo se llevan a cabo con incertidumbre, y las nerviosas autoridades no desean correr riesgo alguno.
Los cambios de mando en 2012 serán los primeros desde la explosión de Weibo, que es como una versión china de Twitter con algunos elementos visuales de Facebook. Esta red ya tiene más de 200 millones de usuarios, y el número sigue creciendo.
Aunque la mayoría de los medios tradicionales permanecen controlados por los censores del gobierno, Weibo ha emergido como un foro libre para las noticias de último minuto, el escándalo y las opiniones extremas (a menudo para disgusto de los interventores oficiales).
Por ejemplo, los usuarios de Weibo fueron los primeros que dieron la noticia de la colisión del tren de alta velocidad que dejó 40 muertos en Wenzhou el 23 de julio pasado. Incluso usaron las cámaras de sus celulares para subir fotos directamente desde el lugar del accidente, mucho antes de que los medios tradicionales controlados por el gobierno informaran de la tragedia.
Además, aunque los periódicos, la televisión y la radio suelen ser propiedad del gobierno o del partido, los sitios de Weibo son administrados por empresas privadas, lo que significa que el control de los censores tiene que ser más indirecto.
Pero eso parece que está por cambiar.
Hace un par de semanas, un portavoz de la Oficina de Internet del Consejo de Estado, que está bajo las órdenes del Consejo Estatal de China (o gabinete), emitió una declaración para advertir a los usuarios de Internet que "muestren autodisciplina y se abstengan de propagar rumores". La declaración fue publicada por Xinhua, la agencia oficial de noticias.
Wang Chen, ministro de la Oficina de Internet del Consejo de Estado, dijo en una conferencia en Pekín que los sitios de las redes sociales representan un problema para el gobierno. Y eso fue tan sólo un día antes de la publicación de la advertencia en Xinhua.
"Muchos están estudiando la manera de prevenir el abuso de estas redes después de los crímenes violentos que tuvieron lugar en algunas partes del mundo este año", dijo Wang al referirse a los disturbios en Inglaterra que fueron impulsados, en parte, por jóvenes que usaron los servicios de mensaje de BlackBerry y de celular. "Internet no debe ser utilizado para poner en peligro el interés nacional o público".
Y, al parecer, las compañías responsables de los sitios más populares de microblogging entendieron el mensaje. Sina, cuyo sitio es el más usado en Weibo, ha intensificado sus esfuerzos para eliminar los rumores infundados y congelar por tiempo indefinido las cuentas de los usuarios que los difunden.
Sina realizó esta maniobra después de que Liu Qi, el secretario del Partido Comunista en Pekín, visitara sus oficinas en agosto pasado. Después de este acercamiento de Li, quien también es miembro del poderoso Buró Político del partido, Sina emitió una declaración en la que dijo que "pondrá mayor esfuerzo al atacar todo tipo de rumores" y que también vigilará más de cerca el contenido de aquellos usuarios que tengan más de 50 mil seguidores.
Pero tal parece que no sólo se están suspendiendo las cuentas de los sitios “chismosos”. En Shanghái, un microblog de Weibo con el nombre "Secretario General de la Montaña de Flor y Fruto" ganó 20 mil seguidores al descubrir que algunos funcionarios de gobierno lucían relojes de pulsera de lujo. Desde julio, el sitio subió docenas de fotos con acercamientos a los relojes de los funcionarios, incluyendo sus marcas y precios.
El objetivo era claro. Funcionarios de gobierno que perciben bajos salarios estaban usando públicamente relojes Rolex, Omega y Piaget; el tipo de corruptelas que el partido ha dicho que quiere erradicar. Pero los administradores del sitio "Secretario General de la Montaña de Flor y Fruto" recibieron una llamada de Sina el mes pasado para informarles que su cuenta había sido dada de baja y que todas sus entradas habían sido eliminadas.
"Creo que la presión sobre los medios sociales de China se ha intensificado, particularmente teniendo en cuenta el importante rol que plataformas como Sina han jugado en las noticias recientes", dice David Bandurski, editor del sitio Proyectos de Medios en China en la Universidad de Hong Kong. Agrega que estas acciones para controlar Weibo son parte de la "naturaleza cíclica" de la censura de los medios en el país asiático.
"Generalmente sí vemos que el control de la prensa se intensifica antes de encuentros políticos de envergadura, como el que sucederá el próximo año, y antes de eventos importantes, tanto nacionales como internacionales", señala.
Sina no respondió a la pregunta expresa de cuántas cuentas de usuarios ha suspendido desde que se empezó a aplicar el nuevo decreto del gobierno. Lo que se sabe, según reportes de medios, es que ese sitio tiene ahora un equipo más grande, encabezado por 10 editores, para peinar millones de entradas que diariamente suben los usuarios a Weibo. Su función es confirmar si las noticias que circulan en línea son verídicas.
PRESIÓN 'TRADICIONAL'
Los esfuerzos para frenar los microblogs son acompañados de otras medidas recientes contra los medios de comunicación tradicionales.
Dos periódicos locales, el diario Beijing News –conocido por su periodismo agresivo y de investigación– y el Times de Pekín, fueron puestos bajo el control del Departamento de Propaganda de Pekín en septiembre. Los periódicos en China deben tener una "autoridad supervisora", y ambos diarios habían estado bajo el control indirecto del gobierno central.
Periodistas de investigación y columnistas que escriben artículos de análisis en las páginas de opinión de los periódicos también han sido objeto de la restricción aplicada a los medios, muchos de ellos han perdido sus empleos.
Deng Fei, reportero de investigación de Phoenix Weekly, dice: “El círculo de periodistas de investigación de China se está reduciendo. Muchos de ellos quieren cambiar de trabajo”.
Y añade: “Esto es realmente desalentador. He estado trabajando en este campo durante 10 años. Yo también me cambié, y ahora trabajo en una organización de caridad. No puedo ver un futuro por este camino”.
(c) 2011, The Washington Post



Comentarios(1)
la sensura a la verdad es coartar el derecho que todos tenemos a la libertad de expresion
Enviar un comentario