Todo indica que fue un accidente originado en el tercer piso del edificio, pero el fantsma del Royale está presente en FAMSA.
Y aunado al miedo que produce la memoria del incendio del Royale, los incidentes terminan en tragedias por el incumplimiento total o parcial de las normas de Protección Civil. Situación que acentúa el terror.
Por ello, aunque los primeros rescatistas y bomberos que llegaron al lugar dicen que había empleados soldando en el tercer piso, cerca de material flamable, hay empleados de la mueblería que advierten de una amenaza del crimen organizado por no pagar derecho de piso.
Pero independientemente de la línea de investigación de las amenazas previas al incendio, la falta de accesos de emergencia fue lo que potencializó la tragedia.
Ya son varios los casos en que ocurren desgracias y por la falta de implementación de las medidas necesarias de los propietarios, o la prácticamente nula inspección por parte de las autoridades, se arriesgan o incluso se pierden vidas.
De hecho, hay quien señala que ahora los propietarios del inmueble buscan desviar la atención de la falta de salidas de emergencia suficientes para evitar que cinco personas quedaran atrapadas en el sitio sin poder escapar.
La falta de escaleras de seguridad en el cuarto piso, que fue donde se generó el incendio en el call center de las oficinas de Famsa, se muestra claramente en el video “Incendio Famsa” que fue subido a Youtube luego de la tragedia.
En el minuto 00:09 se ve como uno de los trabajadores –en su desesperación por salir del inmueble- trata de descender por la ventana y casi le cuesta la vida.
Además, de nuevo se muestran las carencias por las que pasa el Cuerpo de Bomberos de Nuevo León luego que tuviera que pedir las escaleras a una zapatería aledaña al sitio.
Y eso a pesar de que en este estado justamente sucedió la tragedia donde murieron 52 personas en el casino Royale, donde un incidente delincuencial inició lo que se empeoró por la falta de medidas adecuadas en caso de una emergencia.
Por eso el incidente de Famsa es una vergüenza para las autoridades y la cultura de Protección Civil en Nuevo León.
Porque como lo señalaron varios de los familiares de las víctimas del casino Royale, la lamentable muerte de sus seres queridos al menos debió servir para evitar desastres posteriores de esta índole.
En un estado que debería ser ejemplar en materia de Protección Civil y estar agradecido con su Cuerpo de Bomberos, quienes arriesgaron la vida y lo siguen haciendo con un presupuesto paupérrimo.



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