Para quienes integran, participan o colaboran con Fundación UNAM, ayudar, aportar y proponer es a la vez una responsabilidad y una increíble oportunidad para en verdad poner un grano de arena para, desde estos espacios, ayudar a la mejora social y cultural de nuestro país.
Creada en 1993 como una asociación civil de carácter autónomo, Fundación UNAM se puede ver como un grupo de egresados y amigos de la universidad.
No persigue ningún tipo de lucro y su propósito es fortalecer a la Universidad Nacional Autónoma de México y su imagen mediante aportaciones de carácter económico, social o moral.
Ya sea con esfuerzos de salud que permitan dar tratamiento a recién nacidos diagnosticados con daño cerebral perinatal, campañas de salud bucal, uno de los programas de becas más importantes del país o a través de la oferta de espacios culturales para el goce del público general.
Uno de sus programas de mayor éxito es el de Becas para estudiantes de alto desempeño académico y escasos recursos económicos que a la fecha ha otorgado más de 70 mil apoyos.
El trabajo de esta fundación es localizar fondos a fin de apoyar diversos programas universitarios como los antes señalados y muchos más. A la fecha, ha participado directamente en más de 200 proyectos específicos en dependencias universitarias.
En Piensa Indigo queremos presentarte un poco más de las labores que realiza Fundación UNAM y de las ofertas culturales que pone a nuestro alcance, de sus prioridades e intereses, y claro, de lo que nosotros podemos hacer para aportar también nuestro grano de arena a la mejora de México desde la educación y desde la universidad de todos los mexicanos.
Las mil caras de Fundación UNAM
Tutankamón en México
En el Palacio de la Autonomía, una interesante exposición sobre la tumba del mítico faraón egipcio puede ser visitada en un formato atractivo y que busca involucrar al visitante en una experiencia vivencial.
A unos cuantos metros del Templo Mayor en la Ciudad de México, más de 200 recreaciones de piezas encontradas en la tumba del faraón Tutankamón esperan al público para recrear una experiencia muy singular a través de una propuesta museográfica distinta.
Se trata de replicar el momento y las condiciones que rodearon el descubrimiento del británico Howard Carter en 1922 cuando descubrió la tumba del faraón Tutankamón. El hallazgo fue algo inaudito: cientos de tesoros que llenaban las cámaras funerarias. Se dice que la cantidad de objetos encontrados fue tal que a Carter le llevó casi una década registrar cada uno de ellos.



Comentarios(1)
Muy buen reportaje, gracias a la Fundación UNAM, yo fui becario durante mi carrera. Concluí y ahora trabajo en Pfizer México. Hoy soy asociado activo y apoyo a las nuevas generaciones, muchas gracias
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