Si todo fuera “normal”, este artículo no lo estarías leyendo en Piensa Indigo, sino en Deportes de Reporte Indigo, pues el tema es sobre el ex futbolista francés, ícono del Manchester United.
Pero el mundo que habita Eric Cantona no es normal.
Además, él es más que un futbolista. Es un intérprete. Para sus fans, es una figura mítica… entonces está en el espacio correcto.
Looking for Eric, nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes 2009, donde Cantona se interpreta a sí mismo.
En busca de un lugar
La vida tras el retiro para un futbolista puede ser bastante predecible. Una opción es convertirse en comentarista deportivo si pretende continuar en la conciencia colectiva desde la segura posición de analista.
Si es más arriesgado, puede usar sus conocimientos para convertirse en director técnico y tratar de saborear de nuevo el triunfo deportivo.
Si tiene la suficiente fama, puede dedicarse a las buenas obras y convertirse en Embajador de la Buena Voluntad de UNICEF.
Pero para Cantona, ninguna de estas opciones resulta válida. Él va más allá.
Para un enigma como el eterno número 7 del Manchester United, era lógico que buscara desarrollarse más allá de las canchas.
Su personalidad cambiante lo volvió un imán de fanáticos y de la mano de David Beckham logró que en los 90, el club inglés se volviera tan popular a nivel mundial como para competir de frente al Real Madrid por aficionados mundiales.
Esa misma personalidad fue la que lo impulsó, con sólo 185 partidos, a convertirse en un ícono.



Post new comment